viernes, 28 de febrero de 2020

Camilo Ponce Enríquez admiraba a Hitler y Mussolini



Este expresidente de la República 1956 – 1960 fue el fundador del Partido Socialcristiano. Su posición política la plasmó en 1942 en un folleto en el que manifestaba su oposición frontal al liberalismo radical masónico, así como también al movimiento socialista. Expresó, además, su simpatía por Hitler y Mussolini, a quienes consideró “hombres que en su integridad de sujetos sobresalen enormemente en la historia contemporánea”, puesto que habían asumido una posición radical contra la masonería “no por simple prejuicio y como si dijésemos por deporte persecutorio”.

El fanatismo llevó a Ponce Enríquez a omitir que Hitler si usó el “deporte persecutorio” contra comunistas, socialistas, sindicalistas y judíos en su locura fascista.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Los comuneros del cantón Santa Elena erigen estatua de Simón Bolívar



Mientras los sanmartinianos y los olmedianos despotrican contra el Libertador, Simón Bolívar, señalándole todas sus fallas y no dando valor a sus aciertos; la comuna peninsular que lleva el nombre de Bolívar, ubicada en el cantón Santa Elena, le erige una estatua ecuestre de 2,5 metros de altura por 1,6 de longitud, construida de acero reforzado y recubierta de cemento y mármol; tendrá colores expresivos.

Los hermanos santaelenenses Manuel y Alberto Suárez son los autores de la estatua que será un distintivo para la comuna, que llamará la atención en un lugar cercano a la playa.

Estos comuneros reconocen que Bolívar fue el guerrero de su siglo. Esa es toda su gloria. Lo más radical fue la independencia, proclamada por los pueblos de Sudamérica. Sin Bolívar jamás se habría dado la independencia.

Es de bien nacidos ser agradecidos. Los comuneros de Bolívar del cantón Santa Elena hacen honor a este refrán y al nombre del Libertador.

martes, 25 de febrero de 2020

El patán de noble corazón



El exalcalde de Guayaquil, exprefecto del Guayas y exdiputado, Assad Bucaram (1916-1981), don “Buca”, usaba un lenguaje pintoresco y un estilo político entre pugilístico y retórico, que muchos celebraban y aún recuerdan. No era una persona de estudios universitarios, sino un hombre duro y combativo. Alto y grueso, lucía siempre ternos oscuros; se autotilulaba: “Patán de noble corazón”.

A Carlos Guevara Moreno, director del partido político Concentración de Fuerzas Populares, CFP, lo llamó el “Ocioso de Acapulco” porque tomó unas largas vacaciones, luego don “Buca” fue director de este partido; a los miembros del club de La Unión (fundado en 1869) les decía “Sobacos perfumados”, que asistían ahí “a tomar whisky y comer pepinillos con palillos”.

Durante sus funciones en la alcaldía de Guayaquil enfatizaba que no permitía las cosas chuecas y aclaraba: “Aquí la única cosa chueca que tolero es mi cuerpo”, pues tenía una deformación en la columna. A los alumnos de las escuelas municipales les daba desayuno y almuerzo con víveres que muy obedientes les donaban los comerciantes de los mercados, pero las profesoras y las madres de familia sin protestar tenían que cocinar. 
Monumento en la Plaza Rodolfo Baquerizo


El cantante ecuatoriano Juan Cavero contó que, durante una actuación en Nueva York, en agosto de 1969, estaba como invitado el alcalde de Guayaquil, Assad Bucaram, vecino, pues vivía en Ximena y Quisquís y don “Buca” a la vuelta de la manzana. Se acercó a saludarlo y preguntarle cómo se sentía vestido tan elegante, de esmoquin, él que tanto hablaba de los “Sobacos perfumados”; “Cállese, cállese, compañerito, haga de cuenta que no me ha visto”, respondió.  


Como prefecto del Guayas, hacía recorridos por la ciudad de Guayaquil arengando al pueblo a la insurrección contra la dictadura militar; fue detenido y trasladado a la II Zona Militar, pero teatralizaba y gritaba que no le pegaran porque era un hombre con discapacidad, a pesar de que no era maltratado.

sábado, 22 de febrero de 2020

Puntitas y Puntazos VII


El país de la crónica roja



Ecuador de mis amores, te has convertido en país de dolores. Cada tres días, de noche o de día, los salvajes femicidas terminan con la vida de una inocente mujer. Puede ser en el día de San Valentín… están poseídos por el Tin tin.

Ni los esforzados policías escapan de las balas asesinas de inhumanos delincuentes que reclaman derechos humanos, alcahueteados por ciertas instituciones. Coca por aquí y coca por allá… lleva a los consumidores al más allá; que cada día aumentan.

Desde manta se vendía a otros países pornografía infantil; contra todo entendimiento es un mal emprendimiento de aprendices de delincuentes.

El hospital Teodoro Maldonado Carbo, del incorregible IESS, es la cueva de Alí Babá, donde roba medicinas el que viene y el que va.

“¡Oh miseria humana, a cuántas cosas te sometes por el dinero!”, les corresponde a los encarcelados o fugados por robos al Estado. Amiga, ya no estás sola, sino muerta… ¡Quién podrá defenderte!

Jóvenes universitarios guayaquileños emprendieron en el delito de extorsión, pues aplicaron la educación tecnológica para delinquir y no aprender a escribir.  Ser Bachiller; mejor no ser, hay que reemplazarla y mandar a la cárcel a quienes la comercializaron.

“Espera un poco, un poquito más…”, le contestan a la alcaldesa Cinthya cuando indignada reclama: “El gobierno debe responder por qué siguen los robos, los asesinatos, los sicariatos”.

A lo mejor, pronto leeremos con dolor este titular: Ecuatorianos cansados de soportar tantos delitos abandonan el país.

miércoles, 19 de febrero de 2020

La peligrosa y odiada profesión de periodista



La profesión de periodista además de ser la más peligrosa del mundo es también odiada. Sorprendió que Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura, habiendo ejercido siempre el periodismo le dijera a Margarita Vidal: “yo me escondo de ustedes los periodistas que son unos hijos de pu…” (Viaje a la memoria. Colombia 1997); pero paradójicamente reconoció que el periodismo es el mejor oficio del mundo. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó a los periodistas como los seres humanos más deshonestos de la tierra; su asesor, Steven Banson, lo secunda al afirmar que los medios son la oposición y deberían callarse porque no tienen inteligencia. 

El expresidente Rafael Correa confesó detestar al imperialismo, pero estuvo de acuerdo con estos pensamientos. Motejó a los comunicadores como “odiadores disfrazados de periodistas”, “sicarios de tinta” y otras yerbas venenosas. Solo nos queda decir que en el pasado y ahora ante la mafia corruptora de la última década en nuestro país, la prensa ha sido fuerte, independiente y muy profesional para investigar, denunciar y criticar, como por ejemplo la permivisidad del expresidente Correa con las FARC, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia; precisamente por investigar este hecho cayeron asesinados cobardemente tres valerosos miembros del diario El Comercio: Javier Ortega, Raúl Rivas y Efraín Segarra; también cuatro infantes de Marina quienes constituyen un ejemplo de patriotismo. Ahora, Correa, sin poder ni leyes protectoras ni paniaguados jueces debe responder legalmente; aplicando sus expresiones, le recordamos: “prohibido olvidar”.

lunes, 17 de febrero de 2020

Animemos a leer a través de la sencillez y concisión



En España también luchan porque la gente lea en los momentos de ocio creados por las nuevas formas de vida, así pusieron en circulación cien obras de menos de 100 páginas cada una de la literatura y el pensamiento universales como el ensayo autobiográfico de Darwin, los relatos de Rulfo, el ensayo Don Quijote y Bolívar de Miguel de Unamuno. Han popularizado la Historia en las radios narrándola con anécdotas, sintetizándola sin tantas fechas y retahílas de nombres. Hace tiempo usan manuales para enseñar y no libros extensos; recordemos que el profesor guayaquileño del siglo pasado, Pedro José Huerta, se adelantó a su tiempo, pues en la imprenta del colegio Vicente Rocafuerte publicó los manuales Curso Elemental de Historia Antigua y Curso de Historia Moderna y Contemporánea (1947); también el doctor Jorge Villacrés Moscos, Historia de Límites del Estado Ecuatoriano (1982), que apreciamos por la sencillez y concisión. 

Ahora los profesores de Literatura se quejan porque los alumnos no leen obras; pero el docente Ignacio Carvallo Castillo concordaba con el argentino Rodolfo Ragucci cuando manifestaba que lo importante es leer fragmentos o pasajes de cada autor, pues una lectura reflexiva, un análisis detenido del trozo, hará que de por vida perdure el recuerdo de quien lo escribió y de algunas cualidades propias de su elocución y estilo, así lleva el alumno como una partícula viviente de cada literato. 

Confieso que mi interés por la lectura nació desde la escuela cuando me emocionaron los trozos selectos de Montalvo, González Suárez, Francisco Campos Coello, las biografías sencillas de nuestros héroes, poesías breves que me motivaron para leer obras. 

Estas ideas y experiencias deben servirnos si las ponemos en prácticas porque han dado resultado.   



viernes, 14 de febrero de 2020

Puntitas y puntazos VI


1. Aplausos para la Empresa Municipal de Agua Potable de Guayaquil
Porque multó con $45.000 a la concesionaria Interagua, por el corte de servicio de agua potable que se registró en la vía a la costa durante 49 horas, del 6 al 8 de diciembre del año pasado.


2. Valientes declaraciones de Maradona
“Si no hubiera consumido cocaína, habría sido el mejor futbolista de todos los tiempos”. Esta confesión de arrepentimiento constituye un ejemplo para nuestros jóvenes, pues queda demostrado que la drogadicción no conduce a nada bueno.


3. “Fuera, Vargas, fuera”
Con carteles los ambateños organizaron un plantón para rechazar la presencia de los líderes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Recordaron que el comercio en Ambato resultó afectado durante los días de protesta de octubre de 2019 y que además cortaron los huelguistas el suministro de agua potable.


Políticos herederos de la bicicleta de Eusebio

  Ciertos políticos ecuatorianos nos han traído a la memoria el recuerdo del infatigable y pintoresco personaje, Eusebio Macías Suárez, que ...