miércoles, 15 de abril de 2020

La otra cara de León



A pesar de que la gente lo calificaba de “hombre duro”, implacable, autoritario, de excesos; en la vida familiar era comprensivo, apegado al hogar y con gran devoción por los niños, optimista; amaba a Guayaquil y al resto del Ecuador.
Daba mucha importancia a la preparación del ser humano: “Yo creo que lo que mi padre me dio fue la oportunidad de tener una buena educación y con ello me garantizó el futuro. Eso mismo es lo que debemos hacer en el Ecuador, dar educación acorde a nuestra realidad para inyectar el ansia de progreso para nuestro país”.

Las personas que laboraron con León lo recuerdan como a un “hombre duro”, pero justo, cordial y franco, sensible y caluroso en sus relaciones profesionales.
Hay quienes guardan gratitud y reconocimiento por la ayuda que tuvieron de parte de él para atender asuntos de salud y necesidades económicas. Fidel Castro manifestó en algunas ocasiones: “Febres Cordero, de derecha y yo de izquierda perseguimos y hemos conseguido darles bienestar a nuestros pueblos, desde nuestras diferentes visiones del mundo, pero principalmente lo logramos por nuestra autenticidad y honradez con nuestros ciudadanos”.



Para algunos críticos León no logró hacer mucho durante su presidencia y lo tildaron de populista, pero como alcalde logró que Guayaquil volviera a merecer el calificativo de “Perla del Pacífico”.

Hombre de carácter fuerte que formó su vida, temido por sus adversarios políticos a quienes los combatió sin piedad.

lunes, 13 de abril de 2020

Conciencia e inconciencia en la pandemia



Vivimos tiempos de espíritu y materia, verdad y falsedad, conciencia e inconciencia… contradicciones de una pandemia; en 1842 sufrimos con la pandemia de la fiebre amarilla, ahora con la del coronavirus.

No hemos visto al intendente de Policía del Guayas, Josué Dumani, cumplir con su labor últimamente. Por tanto, hace falta el control para que los inescrupulosos vendedores de productos alimenticios o medicinas no suban los precios hasta en el 50%.

Por otra parte, muy tarde tomaron en cuenta las denuncias de los deudos de los fallecidos en los hospitales del IESS, Teodoro Maldonado Carbo y Los Ceibos, así como en el del Guasmo Sur (regentado por el Gobierno), instituciones donde ciertos trabajadores inhumanos exigían de $30 a $300 para entregar los cadáveres a sus familiares; en este último fue destituido un empleado y es enjuiciado; falta el resto de la banda, que es buscado por la Policía.



Los cantones no son repúblicas aparte del Ecuador para que se opongan a disposiciones legales que benefician a otros ecuatorianos en tiempos de pandemia; dónde está la solidaridad entre compatriotas.

¡Qué pena que los insensatos asambleístas nieguen el reconocimiento de héroes a los sacrificados médicos y paramédicos que arriesgan su vida o mueren en los hospitales por salvarnos! La historia los juzgará.

En el campo internacional, la cancillería ecuatoriana debe actuar contra el irrespetuoso presidente de El Salvador, Nayib Bukele, por burlarse de las desgracias por las que pasamos los guayaquileños, como si su gobierno fuera un manantial de virtudes.

¡Oh, miseria humana! Con el COVID-19 descubrimos que todos somos frágiles; pero algunos oportunistas por el dinero, indolentes, inhumanos, insolidarios… lobos de la humanidad.


viernes, 10 de abril de 2020

Pilato: “No soy responsable por la sangre de este hombre” (Jesús)



Los que ostentaban el poder judío, dirigidos por Herodes, pero sometidos al imperio romano, aprovecharon la oportunidad de la Pascua judía (celebración por el final de la esclavitud de los judíos en Egipto) para capturar a Jesús, que fue señalado por el traidor Judas; Jesús se había responsabilizado de ser el hijo de Dios y de tener muchos seguidores.

Lo llevaron ante Pilato, el único que podía disponer la pena de muerte; pero se negó a juzgar la supuesta blasfemia. El Dios judío no era el de Roma. Envió a Jesús ante Herodes, este lo regresó a Pilato, acusando a Jesús de sedición, acto que se sancionaba con la pena de muerte. Pilato, presionado por los judíos, acepto condenar a Jesús, sin embargo, se lavó las manos y exclamó: “No soy responsable por la sangre de este hombre”.


Este gesto teatral de lavarse las manos ante el pueblo, muestra todo lo superficial e inconsistente de Pilato. La contradicción es atroz porque reconoce una y otra vez, y una tercera, la inocencia de Jesús, pero lo condena a muerte (Lucas,23,20-25).

El acto de este mediocre personaje nos deja como lección que hay que aprender a decir que no, es necesario ser personas de convicciones firmes; un juez no puede condenar a un inocente porque tiene que actuar de acuerdo con justicia.

miércoles, 8 de abril de 2020

Rocafuerte arriesgó su vida para combatir la fiebre amarilla



En 1842 Guayaquil fue víctima de la terrible fiebre amarilla que producía lo que la gente llamó vómito prieto, porque se manifestaba con sangre de color negro; las víctimas se contaron desde los primeros días, pero como ahora siempre hubo ciudadanos que no la tomaron en serio, pues creían que se trataba de rumores; el miedo fue colectivo cuando a los muertos se los registraban por centenares y luego por miles.

La mitad de los pobladores de Guayaquil huyeron a la Sierra y a la isla Puná. Al gobernador Vicente Rocafuerte le aconsejaron que también se alejara de la ciudad, pues peligraba su vida. No temió y valientemente siguió luchando para combatir la terrible epidemia, que además se presentó en algunos puertos del golfo de México y del Caribe.


Rocafuerte consideró que su deber exigía morir en servicio de la patria y en alivio de los pobres, en caso de sucumbir, lo cual gracias a Dios no sucedió. “la perfecta consagración a la causa de la humanidad es el servicio más importante que pueda hacer en el curso de mi vida”, manifestó.

Guayaquil quedó aislada durante 10 años, ya que no se permitió la entrada de los barcos; lo que produjo una crisis económica, familiar y social.

lunes, 6 de abril de 2020

Vuelven las olvidadas prácticas de aseo de antaño




A los niños y adolescentes de antaño nos enseñaron a lavarnos las manos con agua y jabón de rosas antes y después del desayuno, almuerzo y merienda; también a portar pañuelos para taparnos cuando estornudábamos o tosíamos, recortarnos las uñas, llevar los zapatos bien lustrados, andar siempre limpios… eran normas de la asignatura de Educación Social y Cívica en escuelas y colegios. Como dice el tango: ¡Qué tiempos aquellos! No es que todo tiempo pasado fue mejor, sino que la modernidad trajo el desaseo y el descuido, en algunos casos.

El terrible COVID-19 ha obligado a las personas para no contagiarse a volver a las normales prácticas de aseo que hemos descrito; pues ahora cierta gente estornuda al aire libre, se limpia los mocos con las manos, después de mascar chicles los dejan en los asientos de los buses o lugares públicos, cogen los alimentos con las manos, se chupan los dedos, escupen en el suelo…

Ojalá las normas de higiene que nos han recordado perduren y no sean conveniencia del momento para evitar el contagio de esta enfermedad; los maestros y los padres de familia tienen la obligación de enseñar buenas costumbres como en antaño, así podremos ayudar a que no se propaguen las pandemias.

viernes, 3 de abril de 2020

Orgullosamente maderas de guerreros

Carlos Rubira Infante


Los guayaquileños tenemos estirpe de indígenas bravíos como los chonos y huancavilcas. Nuestra ciudad nació luchando y triunfó sobre las adversidades. Superó la devastación de los incendios, la voracidad de los piratas, la crueldad de la fiebre amarilla… Como Ave Fénix surgió de sus propias cenizas.

Fuimos los primeros en independizarnos el 9 de Octubre de 1820 y solidarios, como siempre, nuestros héroes con José Joaquín de Olmedo a la cabeza formaron la División Protectora de Quito para ayudar a libertar al resto de lo que hoy es el Ecuador, contribuimos con hombres, armas y dinero; entonces triunfamos el 24 de Mayo de 1822, alcanzamos la ansiada libertad.

Somos gente de coraje y trabajo, no está en nuestra naturaleza ser regionalistas, mezquinos, individualistas. Disciplinados y unidos saldremos de esta pandemia mundial porque somos guerreros de mil adversidades; veremos a nuestra bienamada ciudad de Guayaquil “radiante y soberana como la luz del día”, como siempre.

Como somos bien nacidos, somos agradecidos con nuestros héroes modernos que nos ayudan a no sucumbir: médicos y paramédicos que día tras día arriesgan la vida por nuestra salud, así como también con las autoridades civiles: alcaldesa, prefecto, gobernador, personas de acción perseverante; con los policías y militares, con los humildes trabajadores municipales que asean las calles, con los empresarios generosos, periodistas, empleados de farmacias y supermercados.

La vida es lucha, la obediencia de las normas de salud y la ley son nuestra salvaguarda.

miércoles, 1 de abril de 2020

Tiempo de curar




Todo tiene su tiempo. Tiempo de curar; tiempo de edificar; tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de paz… vivimos estos tiempos estos tiempos que señala el Eclesiastés.

Tiempo de curar. Todas las cosas ya fueron dichas, como algunos no quieren escuchar es necesario insistir; cumplir con las normas de higiene y quedarse en casa; nadie es inmune al COVID-19. No abrazar ni besar ni dar la mano.

El pueblo debe aplicar la sentencia que creó: “Dios dijo cuídate, que yo te cuidaré”. No deben pagar disciplinados por indisciplinados. No nos queda más a los creyentes que encomendarnos a Dios. Seamos valientes como manda; confiemos y esperemos.

Tiempo de edificar. La provincia del Guayas es la que presenta el mayor número de víctimas de la pandemia, quizá porque es la más poblada y activa; recibe a habitantes de todas las provincias ecuatorianas y a colombianos, peruanos, venezolanos… que residen aquí. No es tiempo de esparcir piedras: que el regionalismo no nos condene; es tiempo de estar unidos.

Tiempo de aprender. Imitemos a los alemanes que acogieron en sus hospitales a los enfermos italianos y franceses; gran ejemplo de solidaridad, hoy por ti, mañana por mí. Los países desarrollados deben ayudarnos.

Tiempo de valentía. Ganemos esta guerra a la pandemia, no nos demos por vencidos sin luchar, la vida es lucha; si caemos, levantémonos.

Políticos herederos de la bicicleta de Eusebio

  Ciertos políticos ecuatorianos nos han traído a la memoria el recuerdo del infatigable y pintoresco personaje, Eusebio Macías Suárez, que ...